Cómo preparar tu mercancía para el ingreso a un almacén refrigerado
El almacenamiento en frío es una de las etapas más sensibles dentro de la cadena de suministro. Cuando se trata de productos perecederos, farmacéuticos o sensibles a la temperatura, cualquier error en la preparación previa al ingreso al almacén refrigerado puede derivar en mermas, contaminaciones, demoras o incluso la pérdida total de la mercancía. Por ello, contar con un protocolo adecuado de ingreso no es una opción, sino una necesidad.
En Grupo Multimodal, hemos visto cómo una buena logística previa hace la diferencia entre un producto que llega en condiciones óptimas al punto de venta y otro que debe desecharse por mal manejo. Preparar adecuadamente tu mercancía antes de ingresarla al almacén refrigerado es una práctica que impacta directamente en tu rentabilidad, cumplimiento normativo y reputación frente a tus clientes.
Pasos clave antes del ingreso
Verificar el estado de los embalajes
Antes de enviar tu mercancía a un almacén refrigerado, es imprescindible revisar el estado de los empaques y embalajes. Estos deben ser resistentes a la humedad, permitir la ventilación adecuada y, en muchos casos, ser aptos para el contacto con alimentos o productos farmacéuticos. Los materiales utilizados deben ser compatibles con las temperaturas de conservación y no deben desprender partículas ni olores que puedan contaminar la carga.
Los contenedores, cajas o estibas dañadas o mal cerradas aumentan el riesgo de contaminación cruzada y dificultan la manipulación segura. En el caso de productos lácteos o cárnicos, por ejemplo, un empaque roto puede significar la pérdida total del lote.
Confirmar temperatura adecuada desde origen
El preenfriamiento o “pre-cooling” es un proceso fundamental para garantizar que la mercancía ingrese al almacén en condiciones óptimas. Esto implica asegurar que los productos hayan alcanzado su temperatura ideal de conservación antes de ser transportados y descargados.
Si un lote de frutas, por ejemplo, ingresa a una cámara fría sin haber sido preenfriado, genera una carga térmica excesiva que puede afectar no solo a ese lote, sino también al resto de la mercancía ya almacenada. Además, el sistema de refrigeración tendrá que trabajar más para estabilizar la temperatura, elevando los costos operativos.
Etiquetar correctamente
La trazabilidad inicia con un etiquetado claro y completo. Cada unidad debe contar con etiquetas que especifiquen:
- Nombre del producto
- Lote o número de serie
- Fecha de producción y caducidad
- Temperatura de conservación
- Datos del remitente y destinatario
Esta información facilita la recepción, organización y posterior retiro de mercancía bajo el sistema FIFO (First In, First Out). Además, permite cumplir con normativas sanitarias y comerciales, tanto nacionales como internacionales.
Documentación necesaria
Guía de remisión
Todo embarque debe ir acompañado de su guía de remisión o documento de transporte. Este documento acredita el traslado legal de la mercancía e incluye datos clave como:
- Descripción del producto
- Cantidades
- Origen y destino
- Medio de transporte
- Nombre del operador logístico
Sin este documento, el ingreso al almacén refrigerado puede verse demorado o incluso negado.
Información sobre condiciones de conservación
El operador logístico debe conocer con precisión las condiciones bajo las cuales debe conservarse cada tipo de producto. Esta información puede estar contenida en fichas técnicas, certificados sanitarios o indicaciones del fabricante.
Proveer esta documentación permite al personal del almacén asignar la ubicación adecuada dentro de las cámaras frías, según los rangos de temperatura requeridos y la sensibilidad de la mercancía.
Registro sanitario si aplica
En el caso de productos alimenticios, farmacéuticos o cosméticos, muchas veces se requiere contar con registros sanitarios vigentes emitidos por la autoridad competente. Tenerlos listos y disponibles agiliza los procesos de inspección y despacho, y evita contratiempos que puedan generar sobrecostos o sanciones.
Errores comunes
Uso de materiales no adecuados
Es común que algunas empresas utilicen empaques o materiales que no están diseñados para ambientes refrigerados. Cajas de cartón sin recubrimiento, por ejemplo, pueden absorber humedad y colapsar estructuralmente. También es un error utilizar plásticos sin certificación alimentaria en productos destinados al consumo humano.
Falta de temperatura previa (pre-cooling)
Como ya mencionamos, omitir el preenfriamiento es un error grave que afecta la calidad del producto y la eficiencia del almacén. En el caso de carnes, lácteos o productos pesqueros, esta omisión puede incluso provocar la proliferación de bacterias peligrosas antes de llegar al punto de conservación.
Ausencia de trazabilidad
No identificar correctamente cada unidad de producto dificulta la gestión del inventario y pone en riesgo la seguridad alimentaria. Ante una alerta sanitaria, por ejemplo, no contar con registros claros puede impedir un retiro oportuno de los lotes afectados y generar daños a la marca y sanciones legales.
Recomendaciones
Trabajar con proveedores logísticos especializados
No todos los operadores tienen experiencia en manejo de frío. Al elegir un proveedor logístico, asegúrate de que cuente con:
- Cámaras con control de temperatura certificado
- Protocolos de limpieza y desinfección
- Personal capacitado en buenas prácticas de manipulación
- Sistemas de monitoreo y trazabilidad
En Grupo Multimodal, contamos con experiencia en el almacenamiento refrigerado de alimentos, lácteos, cárnicos y productos sensibles. Nuestro enfoque está en proteger la calidad de tu mercancía desde el primer momento.
Establecer procedimientos estandarizados de ingreso
Toda empresa que trabaje con productos en frío debe contar con un protocolo estandarizado para preparar y documentar el ingreso al almacén refrigerado. Esto incluye listas de verificación, controles de temperatura previos, revisión visual del empaque y validación documental.
Capacitar al personal logístico y de transporte en estos procedimientos es fundamental para minimizar errores y asegurar una operación fluida.
Conclusión
El éxito en la logística de frío no empieza en el almacén: comienza desde que preparas tu mercancía para ingresar a él. Verificar los embalajes, mantener la temperatura adecuada desde el origen, etiquetar correctamente y entregar la documentación completa son acciones que previenen pérdidas y garantizan la calidad de tu producto.
En Grupo Multimodal entendemos la importancia de cada detalle en la cadena de frío. Por eso, te ofrecemos soluciones integrales que cuidan tu mercancía desde el ingreso hasta la entrega final.
Confía en Grupo Multimodal para cuidar tu producto desde el ingreso hasta la entrega final. Nuestro equipo está preparado para ayudarte a mantener la calidad, trazabilidad y cumplimiento de tus productos refrigerados en todo momento.











