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octubre 21, 2025

Trámites aduanales comunes que retrasan tus operaciones y cómo evitarlos

Cuando una empresa decide importar o exportar mercancías, suele pensar que los principales riesgos para sus operaciones están relacionados con factores externos: huelgas en puertos, congestión de contenedores, retrasos en la naviera o problemas de transporte. Sin embargo, en la práctica, gran parte de los contratiempos que se viven en las aduanas de México no se deben a circunstancias externas, sino a trámites administrativos mal gestionados.

La realidad es que los trámites aduanales forman la columna vertebral de cualquier operación de comercio exterior. Son los que permiten que la mercancía cruce legalmente la frontera, que se determinen los impuestos correctos y que se compruebe el cumplimiento de regulaciones específicas. Cuando estos trámites no se realizan de forma adecuada, los retrasos se multiplican y la rentabilidad de la operación disminuye.

Identificar cuáles son los trámites que más problemas generan y comprender cómo evitarlos es el primer paso para construir un flujo logístico ágil, confiable y competitivo.

Trámites aduanales que suelen generar retrasos

Rectificación de pedimento

El pedimento aduanal es el documento principal que respalda la legalidad de una importación o exportación. Contiene información clave como el valor de la mercancía, su origen, la fracción arancelaria y los impuestos aplicables. Sin embargo, cuando el pedimento presenta errores, es necesario realizar una rectificación.

La rectificación puede solicitarse para corregir datos del importador, descripción de la mercancía, fracciones arancelarias o montos de impuestos. Aunque el trámite es legal, implica detener la operación hasta que el error se corrija. Dependiendo de la complejidad del caso y de la aduana en cuestión, este proceso puede alargar la liberación de la carga varios días.

Las causas más frecuentes de rectificación incluyen:

  • Errores de captura por parte del agente aduanal. 
  • Información incompleta proporcionada por la empresa. 
  • Cambios en la valoración aduanera de la mercancía. 

Prevenir este problema pasa por una revisión minuciosa de todos los datos antes de transmitir el pedimento.

Revisión documental extra

Las aduanas mexicanas cuentan con sistemas de revisión automatizados, conocidos como el mecanismo de selección automatizado, que determinan si una carga pasa por “desaduanamiento libre” o si se somete a un reconocimiento aduanero.

Cuando existe alguna inconsistencia en los documentos, las autoridades pueden ordenar una revisión documental más exhaustiva, lo cual retrasa la liberación de la mercancía. Entre los factores que suelen detonar estas revisiones están:

  • Discrepancias entre la factura comercial y el pedimento. 
  • Descripciones imprecisas de la mercancía. 
  • Inconsistencias en cantidades, pesos o valores. 
  • Diferencias entre el embalaje físico y lo declarado en la lista de empaque. 

Aunque este tipo de revisiones son parte de las facultades de la autoridad, tener documentación bien preparada disminuye la probabilidad de que la operación sea seleccionada para verificación adicional.

Faltas en etiquetado o clasificación arancelaria

Uno de los trámites más problemáticos es la correcta clasificación arancelaria. Cada producto debe identificarse con una fracción arancelaria específica del Sistema Armonizado, que determina los impuestos a pagar y los requisitos normativos que debe cumplir.

Un error en la clasificación puede generar dos problemas graves:

  1. El pago insuficiente o en exceso de aranceles e impuestos. 
  2. La retención de la mercancía hasta que se subsane el error. 

A ello se suma el tema del etiquetado. Muchos productos requieren cumplir con Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) que establecen requisitos específicos de información en el empaque, etiquetas en español o advertencias de seguridad. Si los productos no cumplen con estas normas, las autoridades pueden negar la entrada hasta que se corrija el etiquetado, generando gastos adicionales de almacenaje.

Permisos o NOMs faltantes

Algunos bienes están sujetos a regulaciones no arancelarias. Por ejemplo, ciertos productos químicos, electrónicos, textiles, alimentos o bebidas requieren permisos previos de entidades como la Secretaría de Economía, la Secretaría de Salud o la Secretaría de Medio Ambiente.

Cuando la mercancía llega sin el permiso o la constancia de cumplimiento de NOM, la aduana la retiene automáticamente. El tiempo para obtener estos documentos puede variar de días a semanas, lo que paraliza la operación y genera costos adicionales.

Un error común es pensar que todas las mercancías se pueden importar únicamente con el pedimento y la factura. En realidad, el marco regulatorio es mucho más amplio y exige que el importador investigue con antelación los requisitos de su producto.

Causas frecuentes

Desconocimiento normativo

El comercio exterior está regulado por una amplia gama de leyes, reglamentos y tratados internacionales. El desconocimiento de estas normas es una de las principales razones por las que se cometen errores en los trámites aduanales.

Muchas empresas creen que su agente aduanal resolverá cualquier detalle, pero la responsabilidad legal recae sobre el importador o exportador. Si la empresa no conoce las regulaciones aplicables, es probable que incurra en incumplimientos que retrasen sus operaciones.

Errores en fracciones arancelarias

La fracción arancelaria define impuestos, regulaciones y requisitos de un producto. Una clasificación errónea puede deberse a:

  • Falta de experiencia del clasificador. 
  • Productos con características ambiguas que generan dudas. 
  • Actualizaciones en la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación. 

El problema es que estos errores no siempre se detectan de inmediato. A veces, se descubren en el reconocimiento aduanero, lo que significa que la carga ya está en aduana y debe esperar hasta que se corrija.

Descoordinación entre agente aduanal y empresa

El agente aduanal es un socio estratégico, pero su trabajo depende de la información que recibe. Si la empresa entrega documentos incompletos, facturas con datos erróneos o descripciones poco claras, el agente no podrá hacer un pedimento correcto.

La falta de comunicación y coordinación fluida es una de las causas más comunes de retrasos. Para evitarlos, es esencial establecer procesos claros y mantener una relación cercana con el agente aduanal.

Cómo prevenir estos retrasos

Documentación correcta y anticipada

La primera regla para evitar retrasos es preparar con antelación toda la documentación. Factura comercial, lista de empaque, certificados de origen, permisos y cualquier requisito adicional deben estar listos antes de que la mercancía llegue a la aduana.

Verificar cada documento en detalle es una práctica indispensable. Esto incluye revisar que los datos coincidan entre sí, que las descripciones sean claras y que los valores sean consistentes con lo declarado.

Acompañamiento profesional

Contar con el apoyo de profesionales en comercio exterior es una de las mejores inversiones que una empresa puede hacer. Los especialistas conocen la normativa vigente, identifican los permisos necesarios y asesoran en la clasificación arancelaria adecuada.

El acompañamiento de un operador logístico o un consultor aduanal permite anticipar problemas y resolverlos antes de que se conviertan en retrasos costosos. Además, estos expertos suelen tener contacto directo con las autoridades y experiencia en casos similares, lo que agiliza la solución de incidencias.

Uso de recintos fiscalizados como buffer logístico

Los recintos fiscalizados funcionan como espacios donde la mercancía puede almacenarse temporalmente bajo control aduanero. Utilizarlos como buffer logístico ofrece varias ventajas:

  • Permiten ganar tiempo para completar trámites pendientes sin que la carga quede bloqueada en la frontera. 
  • Reducen costos de almacenaje en comparación con otras opciones. 
  • Facilitan la coordinación entre empresa, agente aduanal y autoridades. 

Algunas empresas los utilizan estratégicamente para resolver temas de etiquetado, permisos o ajustes en pedimentos sin interrumpir completamente la cadena logística.

Capacitación interna

Otra forma de prevenir retrasos es capacitar al personal interno en temas de comercio exterior. Cuando el área de logística, compras y finanzas entienden los fundamentos de los trámites aduanales, es más fácil detectar errores antes de que lleguen a la aduana.

La capacitación también fortalece la comunicación con el agente aduanal y reduce la dependencia exclusiva de terceros.

Comunicación constante con el agente aduanal

Mantener un flujo de comunicación transparente y ágil con el agente aduanal es clave para reducir errores. Reuniones periódicas, intercambio de información clara y uso de herramientas digitales para compartir documentos ayudan a que ambas partes trabajen alineadas.

El agente aduanal debe ser visto como un aliado estratégico, no solo como un proveedor de servicios.

Conclusión

Los retrasos en aduanas representan uno de los principales dolores de cabeza para las empresas que importan o exportan. Si bien algunos factores externos no pueden controlarse, la mayoría de los problemas están relacionados con trámites mal gestionados.

Rectificaciones de pedimento, revisiones documentales extra, errores en clasificación arancelaria o permisos faltantes son situaciones que pueden prevenirse con preparación, coordinación y asesoría adecuada.

Evitar errores comunes no solo reduce tiempos, también mejora la rentabilidad de las operaciones, fortalece la relación con los clientes y proyecta una imagen de confiabilidad en el mercado internacional.

En Grupo Multimodal sabemos que cada minuto cuenta en el comercio exterior. Te ayudamos a cumplir tus trámites aduanales sin complicaciones ni pérdidas de tiempo, asegurando que tus operaciones fluyan con agilidad y seguridad desde el origen hasta el destino.

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almacenamiento industrial
Blog
octubre 16, 2025

Documentos clave para exportar desde México sin errores

Exportar productos desde México abre la puerta a mercados internacionales, nuevas oportunidades de negocio y mayor competitividad. Sin embargo, el éxito de una operación de comercio exterior no depende únicamente de tener un comprador en el extranjero o de contar con un producto atractivo. Una de las claves está en la correcta preparación y gestión de la documentación necesaria para la exportación.

Un error en un papel, una omisión de datos o la falta de un documento puede generar serias consecuencias: demoras en aduanas, incremento de costos, multas o incluso la devolución de la mercancía. Por ello, entender cuáles son los documentos esenciales y cómo gestionarlos de manera adecuada es fundamental para cualquier empresa que busque expandirse a otros países.

En este artículo revisaremos los documentos clave que todo exportador en México debe conocer, las consecuencias de no cumplir con ellos y algunas buenas prácticas que pueden ayudarte a evitar errores costosos.

Documentos esenciales para la exportación

Factura comercial

La factura comercial es el documento principal de cualquier operación de exportación. Funciona como un comprobante legal que detalla la transacción entre el exportador y el importador. En ella se especifica el valor de los bienes, las condiciones de venta, el Incoterm aplicable, los datos de ambas partes y la descripción detallada de la mercancía.

Una factura incompleta o mal redactada puede generar dudas en la aduana y retrasar el despacho de la carga. Es recomendable que siempre incluya:

  • Datos completos del exportador y del importador.

  • Descripción precisa de la mercancía (con código arancelario cuando sea posible).

  • Cantidad, unidad de medida y valor unitario.

  • Valor total de la operación.

  • Condiciones de entrega según los Incoterms.

  • País de origen y destino.

Además, la factura comercial es base para otros documentos, como el pedimento de exportación y la determinación de impuestos.

Lista de empaque

La lista de empaque complementa a la factura comercial al detallar la manera en que se ha organizado la mercancía dentro de los embalajes. Incluye información como el tipo de empaque utilizado, número de bultos, peso bruto y neto, dimensiones y contenido de cada caja o pallet.

Aunque no siempre se considera un documento obligatorio, en la práctica es fundamental para la logística y el control aduanero. Permite a transportistas y autoridades verificar rápidamente que lo que se transporta coincide con lo declarado. También agiliza la inspección en puertos y fronteras, reduciendo riesgos de demora.

Pedimento de exportación

El pedimento de exportación es un documento legal de carácter fiscal que acredita la salida de mercancías del territorio nacional. Es indispensable para toda operación de exportación definitiva y se tramita electrónicamente a través de la Ventanilla Digital de Comercio Exterior.

En el pedimento se incluyen datos como:

  • Clave de la aduana de salida.

  • Datos del exportador y consignatario.

  • Descripción y clasificación arancelaria de la mercancía.

  • Valor en aduana y tipo de operación.

  • Impuestos, cuotas o exenciones aplicables.

El pedimento debe presentarse junto con la mercancía ante la aduana de salida. Sin él, no es posible acreditar legalmente la exportación, lo que puede derivar en sanciones fiscales o pérdida de beneficios comerciales.

Certificados de origen

Los certificados de origen son documentos que confirman el país donde la mercancía fue fabricada o producida. Su importancia radica en que permiten al importador acceder a beneficios arancelarios derivados de tratados comerciales, como el T-MEC, el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea o la Alianza del Pacífico.

Un error en el llenado de este certificado o la ausencia del mismo puede hacer que el importador deba pagar aranceles más altos, perdiendo ventajas competitivas. Por ello, es fundamental que el exportador conozca qué acuerdos comerciales aplican al país de destino y cómo tramitar el certificado correspondiente a través de las cámaras de comercio o autoridades autorizadas.

Documentos de transporte

Los documentos de transporte varían según el medio utilizado:

  • Bill of Lading (BL): para transporte marítimo.

  • Air Waybill (AWB): para transporte aéreo.

  • Carta de porte terrestre (CMR): para transporte por carretera.

Estos documentos sirven como contrato entre el exportador, el importador y la empresa transportista. Además, acreditan la posesión de la mercancía y en algunos casos, como el BL marítimo, funcionan como título de propiedad.

Sin el documento de transporte adecuado, la mercancía no podrá ser retirada en destino. Por eso, es crucial revisar que los datos coincidan con la factura y la lista de empaque.

¿Qué pasa si falta un documento?

La ausencia o error en la documentación de exportación puede generar un efecto dominó que impacta en tiempos, costos y relaciones comerciales. Algunas de las consecuencias más comunes son:

Demoras en aduana

Las autoridades aduaneras requieren comprobar la legalidad y veracidad de la operación. Si falta un documento como el pedimento o la factura comercial, la mercancía quedará retenida hasta que se subsane el error. Estas demoras no solo afectan la entrega, también pueden generar costos adicionales por almacenaje en puertos o bodegas.

Pérdida de beneficios arancelarios

En los casos en que no se presente un certificado de origen válido, el importador no podrá acceder a aranceles preferenciales establecidos en tratados internacionales. Esto se traduce en un encarecimiento de la mercancía y, en consecuencia, en una pérdida de competitividad frente a otros proveedores.

Multas por omisión de datos

Errores como la clasificación arancelaria incorrecta, la subvaluación de mercancías o la omisión de datos en el pedimento pueden derivar en sanciones económicas significativas. En algunos casos, incluso podría haber consecuencias legales para el exportador.

Riesgo de devolución de mercancías

En situaciones extremas, la aduana del país de destino puede rechazar la mercancía y ordena su devolución al exportador, generando pérdidas económicas considerables.

Buenas prácticas para gestionar documentación

La gestión documental no tiene por qué ser un obstáculo si se establecen procedimientos claros y se cuenta con apoyo especializado. Estas son algunas prácticas recomendadas:

Revisión anticipada

Antes de iniciar el proceso de exportación, es aconsejable verificar con detalle que todos los documentos estén completos y correctamente elaborados. Una revisión previa ayuda a detectar errores a tiempo y evitar complicaciones posteriores.

También es útil confirmar los requisitos específicos del país de destino, ya que cada mercado puede tener regulaciones adicionales, como certificados sanitarios, fitosanitarios o permisos especiales.

Estandarización de procesos

Contar con plantillas estandarizadas de facturas, listas de empaque y contratos de transporte facilita la consistencia y reduce el margen de error. La digitalización de documentos y el uso de plataformas de gestión también simplifican el almacenamiento y recuperación de información.

La estandarización contribuye además a la capacitación del personal, ya que establece procedimientos claros que pueden replicarse en cada operación.

Apoyo de un operador logístico especializado

Uno de los aliados más importantes para cualquier exportador es el operador logístico. Estos profesionales cuentan con experiencia en trámites aduaneros, regulaciones internacionales y documentación específica para cada tipo de carga y destino.

Delegar la gestión documental a un operador logístico especializado permite al exportador enfocarse en su negocio principal, reduciendo riesgos y asegurando el cumplimiento normativo en todo momento.

Capacitación continua

El comercio internacional está en constante cambio debido a la firma de nuevos tratados, la modificación de aranceles y la actualización de regulaciones. Por ello, capacitar al personal en temas de comercio exterior y aduanas es una inversión estratégica. Un equipo bien informado puede detectar inconsistencias y anticipar posibles problemas antes de que ocurran.

Comunicación con el comprador

Mantener una comunicación clara con el importador también es parte de las buenas prácticas. En muchos casos, los documentos deben ser compartidos anticipadamente para que el comprador pueda preparar la recepción en destino. Una coordinación adecuada evita sorpresas desagradables al momento de la entrega.

Conclusión

Exportar desde México ofrece grandes oportunidades, pero también implica responsabilidades. Una exportación eficiente empieza con la documentación correcta. Desde la factura comercial hasta los documentos de transporte, cada papel cumple una función específica que garantiza el cumplimiento legal, la seguridad logística y el aprovechamiento de beneficios arancelarios.

La falta de un documento puede parecer un detalle menor, pero sus consecuencias pueden afectar tanto a la operación como a la reputación de la empresa. Por eso, adoptar buenas prácticas de gestión documental y contar con apoyo especializado se convierte en un factor diferenciador para competir con éxito en mercados internacionales.

En Grupo Multimodal entendemos la importancia de cada detalle en el proceso de exportación. Nuestro equipo de expertos te acompaña paso a paso para que exportes con confianza y sin errores, asegurando que tu mercancía llegue a destino en tiempo y forma.

 

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Acuerdos comerciales de México
BlogLOGISTICS
septiembre 16, 2025

Acuerdos comerciales de México: ¿cuáles impactan tus importaciones?

México cuenta con una de las redes de tratados de libre comercio más amplias del mundo, lo que representa una gran ventaja para las empresas que importan insumos o productos terminados. Estos acuerdos no solo permiten reducir o eliminar aranceles, sino que también simplifican los procedimientos aduaneros y mejoran la competitividad de los negocios que los utilizan correctamente.

Si tu empresa realiza operaciones de comercio exterior, conocer los principales acuerdos comerciales y saber cómo aprovecharlos puede traducirse en ahorros significativos y procesos más eficientes. A continuación, te explicamos cuáles son los tratados vigentes que más impactan a las importaciones y cómo sacarles el mayor beneficio.

Principales acuerdos comerciales vigentes

T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá)

Es el principal acuerdo comercial de México, y regula el comercio con sus dos mayores socios económicos. El T-MEC sustituyó al antiguo TLCAN, conservando muchas de sus disposiciones, pero actualizando reglas de origen, condiciones laborales y mecanismos de solución de controversias.

Para las importaciones desde EE. UU. o Canadá, el T-MEC ofrece:

  • Eliminación de la mayoría de los aranceles. 
  • Procesos aduaneros estandarizados. 
  • Preferencias arancelarias para productos con origen acreditado. 

TLCUEM (Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea)

Este acuerdo permite la entrada de mercancías provenientes de países europeos sin arancel o con tarifas preferenciales. Incluye sectores clave como:

  • Bienes industriales y tecnológicos. 
  • Productos farmacéuticos y maquinaria. 
  • Algunos bienes agroindustriales. 

Una modernización reciente del TLCUEM ha ampliado sus beneficios, especialmente para pymes importadoras.

Alianza del Pacífico

Este bloque regional lo conforman México, Chile, Colombia y Perú. El acuerdo facilita el comercio intrarregional mediante:

  • Reducción de aranceles. 
  • Reglas de origen simplificadas. 
  • Cooperación aduanera. 

Es especialmente relevante para empresas que importan alimentos, bebidas o productos textiles de estos países.

Acuerdos con Japón, Centroamérica y otros países asiáticos

México mantiene tratados de libre comercio con Japón, Corea del Sur (en negociación de ampliación), y con diversos países de Centroamérica, como Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Estos tratados permiten acceder a:

  • Electrónica, maquinaria y autopartes de alta tecnología. 
  • Materias primas a precios preferenciales. 
  • Insumos para manufactura provenientes de Asia o Centroamérica. 

Impacto en las importaciones

Aprovechar estos acuerdos puede generar beneficios importantes para tu empresa importadora.

Reducción o eliminación de aranceles

Este es el beneficio más inmediato. Al importar productos con origen acreditado en un país con el que México tiene tratado, puedes aplicar tasas arancelarias del 0 % o muy reducidas, lo que disminuye el costo total de adquisición.

Simplificación de trámites

Varios tratados incluyen mecanismos de facilitación aduanera: menos requisitos, ventanillas únicas y trámites más rápidos. Esto reduce la burocracia y acelera el despacho de tus mercancías.

Mayor competitividad

Importar insumos con beneficios arancelarios permite a las empresas fabricar a menores costos, ser más competitivas en el mercado nacional e incluso exportar con mejores precios.

Cómo aprovecharlos correctamente

No basta con que exista un tratado: es necesario aplicar correctamente sus disposiciones para obtener los beneficios.

Verificar el origen de la mercancía

El producto debe cumplir con las reglas de origen establecidas en el tratado. Por ejemplo, no basta con que una mercancía haya sido enviada desde Canadá: debe haber sido fabricada con insumos de la región o transformada significativamente.

Obtener y conservar el certificado de origen

Este documento es indispensable para acreditar que la mercancía aplica para el trato preferencial. Debe estar emitido correctamente, firmado por el exportador y disponible para presentarse en la aduana.

Usar correctamente las fracciones arancelarias

Una clasificación incorrecta puede impedir que se apliquen las preferencias del tratado. Es fundamental identificar bien la fracción arancelaria del producto y verificar que dicha fracción esté contemplada en el acuerdo.

Errores comunes

A pesar de los beneficios, muchas empresas pierden oportunidades por una mala aplicación de los tratados. Estos son los errores más frecuentes:

No aplicar preferencias por falta de documentación

Si no cuentas con el certificado de origen en el momento del despacho, perderás el beneficio arancelario. En algunos tratados es posible presentarlo posteriormente, pero no en todos.

Declarar mal el origen

Una declaración incorrecta del país de origen puede generar sanciones, rectificaciones aduaneras y retrasos. Siempre verifica el origen real de la mercancía según las reglas del tratado correspondiente.

Desconocer restricciones específicas por país

Algunos tratados excluyen ciertos productos o imponen requisitos adicionales. Por ejemplo, pueden requerir certificaciones sanitarias, permisos previos o cuotas.

Informarse a fondo sobre el tratado que aplica a tu operación es clave para evitar sorpresas.

Conclusión

Los acuerdos comerciales vigentes de México representan una oportunidad real de ahorro y eficiencia para las empresas importadoras. Reducen costos, agilizan operaciones y mejoran la competitividad. Pero para aprovecharlos al máximo, es necesario conocerlos a fondo, cumplir con sus requisitos y evitar errores comunes en la documentación o declaración de origen.

¡Importa con ventajas reales!

En Grupo Multimodal te asesoramos para que aproveches los tratados comerciales vigentes según el origen y tipo de producto que importas. Nuestro equipo experto puede ayudarte a planear operaciones más rentables, cumpliendo con todos los requisitos normativos desde el primer paso.

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almacenes logísticos
Blog
agosto 22, 2025

¿Qué es un almacén con atmósfera controlada y cuándo se utiliza?

En el mundo de la logística, el manejo adecuado de productos perecederos es clave para mantener su calidad, reducir pérdidas y garantizar que lleguen al consumidor final en condiciones óptimas. Una de las soluciones más especializadas y eficaces para lograrlo es el uso de almacenes con atmósfera controlada, una tecnología que permite conservar ciertos productos sin necesidad de aplicar químicos, manteniendo su frescura durante más tiempo. En este artículo te explicamos qué es un almacén con atmósfera controlada, cuándo se utiliza y qué beneficios puede aportar a tu operación logística.

¿Qué es un almacén con atmósfera controlada?

Un almacén con atmósfera controlada es una instalación especializada que permite regular de manera precisa las condiciones internas del ambiente en el que se almacenan los productos. A diferencia de los almacenes refrigerados tradicionales, en estos espacios no solo se controla la temperatura, sino también otros factores como:

  • La composición de los gases (oxígeno, dióxido de carbono, nitrógeno). 
  • Los niveles de humedad relativa. 
  • La presión y la renovación del aire. 

El objetivo principal de este sistema es ralentizar los procesos metabólicos y de maduración de los productos, especialmente en frutas, semillas o vegetales. Al mantener bajos niveles de oxígeno y controlar otros elementos ambientales, se logra una extensión significativa de la vida útil de los productos almacenados sin la necesidad de conservantes químicos.

Diferencias entre atmósfera refrigerada, modificada y controlada

Es importante distinguir entre tres tipos de almacenamiento que a menudo se confunden:

  • Atmósfera refrigerada: controla únicamente la temperatura y, en algunos casos, la humedad relativa. Es el tipo más común de almacenamiento en la cadena de frío. 
  • Atmósfera modificada: se utiliza principalmente en empaques individuales. La composición de gases se modifica al sellar el producto, pero no hay monitoreo ni ajustes posteriores. 
  • Atmósfera controlada: implica una regulación activa y constante del ambiente dentro del almacén. Se monitorean y ajustan los niveles de gases y otros factores en tiempo real. 

Productos que requieren atmósfera controlada

No todos los productos se benefician por igual del uso de atmósfera controlada. Este sistema es ideal para mercancías con alta sensibilidad a la maduración, oxidación o deshidratación. Algunos ejemplos incluyen:

Frutas de exportación

Productos como:

  • Manzanas 
  • Peras 
  • Berries (fresas, arándanos, frambuesas) 

Estas frutas tienen una alta actividad metabólica, lo que acelera su maduración incluso después de la cosecha. La atmósfera controlada permite retrasar este proceso, manteniendo la textura, el sabor y el color por más tiempo.

Semillas y granos

Las semillas pueden perder su viabilidad o calidad si se exponen a condiciones ambientales inadecuadas. Un entorno con humedad y gases controlados evita la proliferación de hongos, bacterias o plagas que puedan comprometer su uso comercial o industrial.

Productos de exportación con trayectos largos

Cuando se trata de productos que deben recorrer grandes distancias o permanecer almacenados durante semanas antes de llegar a su destino, la atmósfera controlada permite garantizar que las propiedades del producto se mantengan intactas.

Ventajas frente a un almacén tradicional

El uso de almacenes con atmósfera controlada representa una mejora significativa respecto a los almacenes refrigerados convencionales, particularmente para ciertos sectores. Estas son algunas de las ventajas más destacadas:

Reducción de la maduración prematura

La baja concentración de oxígeno reduce la velocidad de respiración de los productos, retrasando su maduración natural. Esto es esencial para productos que necesitan llegar en condiciones óptimas al consumidor o que deben esperar varias semanas antes de su comercialización.

Conservación de textura, color y sabor

El ambiente controlado evita la oxidación prematura, la pérdida de agua y los cambios enzimáticos que afectan la apariencia y calidad del producto. Esto es fundamental para mantener altos estándares en mercados exigentes.

Menor uso de conservantes químicos

Al mantener las condiciones adecuadas de manera natural, se reduce la necesidad de agregar químicos o procesos invasivos para prolongar la vida del producto. Esto resulta especialmente valioso en mercados que priorizan productos orgánicos o libres de aditivos.

Disminución de mermas y desperdicios

Una vida útil más prolongada permite una mejor planeación logística, menor urgencia por rotación de inventarios y menos productos descartados por deterioro.

Consideraciones para su uso

Antes de optar por un almacén con atmósfera controlada, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

Requerimientos técnicos

Este tipo de instalaciones requiere:

  • Sistemas avanzados de monitoreo y control de gases. 
  • Sellado hermético del espacio de almacenamiento. 
  • Protocolos rigurosos para evitar la contaminación cruzada. 

No todas las operaciones logísticas están preparadas para integrar estas tecnologías, por lo que es clave contar con un operador logístico especializado.

Costos adicionales vs beneficios

Aunque el uso de atmósfera controlada puede representar un costo adicional en comparación con el almacenamiento refrigerado convencional, los beneficios económicos a mediano plazo suelen justificar la inversión:

  • Menos pérdidas por caducidad. 
  • Mayor acceso a mercados de exportación exigentes. 
  • Mejora en la percepción de marca por calidad superior. 

Cada empresa debe analizar el costo-beneficio según su tipo de producto, volumen de operación y exigencias del mercado destino.

Conclusión

Un almacén con atmósfera controlada representa una solución logística avanzada para productos que requieren un nivel superior de conservación. Si bien no todos los productos necesitan este tipo de tratamiento, en sectores como el frutícola, granos, semillas o exportación de largo plazo, puede significar una diferencia competitiva clave.

Evaluar las necesidades específicas de tu cadena de suministro y contar con el apoyo de expertos en almacenamiento en frío puede ayudarte a determinar si esta tecnología es la adecuada para tu operación.

Si exportas productos frescos o de alta sensibilidad, consulta con Grupo Multimodal sobre nuestras opciones de atmósfera controlada. Contamos con soluciones adaptadas para cada tipo de producto y con la infraestructura necesaria para garantizar la calidad en cada etapa del proceso logístico.

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túneles de congelación
Blog
agosto 21, 2025

Diferencias entre túneles de congelación y cuartos fríos

En la cadena de frío, mantener la temperatura adecuada no es solo una recomendación: es una necesidad crítica para preservar la calidad, seguridad y vida útil de productos sensibles. En este contexto, elegir el sistema correcto de conservación marca una gran diferencia entre una operación eficiente y una que genera pérdidas. Cuando hablamos de “túneles de congelación vs cuartos fríos”, nos referimos a dos soluciones clave en el manejo de alimentos y productos perecederos que cumplen funciones distintas y complementarias.

Mientras los túneles de congelación están diseñados para un enfriamiento acelerado, los cuartos fríos permiten conservar productos ya refrigerados o congelados por periodos más prolongados. Comprender sus diferencias, ventajas y aplicaciones específicas es esencial para tomar decisiones logísticas acertadas.

¿Qué es un túnel de congelación?

Un túnel de congelación es un equipo especializado cuyo objetivo es congelar productos en el menor tiempo posible. Este sistema trabaja generando flujos de aire a muy baja temperatura (–30 °C o menos), que se proyectan directamente sobre los productos para extraer el calor de forma rápida y uniforme.

Características técnicas y operativas

  • Temperatura objetivo: Generalmente entre –30 °C y –40 °C.

  • Tiempo de exposición: Puede congelar un producto desde su temperatura ambiente a –18 °C en tan solo 2 a 5 horas.

  • Diseño: Pueden ser tipo batch (por lote) o de flujo continuo, dependiendo del volumen y tipo de operación.

  • Eficiencia energética: Alta demanda de energía, pero con ciclos cortos.

Usos típicos

  • Congelación de carnes, pescados y mariscos.

  • Preparación de alimentos precocidos o listos para consumo (ready-to-eat).

  • Conservación de textura, color y sabor mediante congelación rápida que evita la formación de cristales grandes de hielo.

¿Qué es un cuarto frío?

Un cuarto frío, por su parte, es un espacio aislado térmicamente y equipado con sistemas de refrigeración que permiten mantener temperaturas constantes por tiempos prolongados. Está diseñado para almacenar productos que ya han sido refrigerados o congelados, y conservar su estado sin someterlos a cambios bruscos de temperatura.

Características principales

  • Rango de temperatura: Desde 0 °C hasta –20 °C, dependiendo del producto.

  • Duración de almacenaje: Desde algunos días hasta varias semanas o meses.

  • Capacidad: Suelen ser espacios de gran volumen, diseñados para recibir tarimas completas o grandes cantidades de producto.

  • Acceso controlado: Pueden contar con sensores, control de humedad, sistemas de trazabilidad y vigilancia sanitaria.

Usos comunes

  • Conservación de frutas y verduras ya refrigeradas.

  • Almacenaje de productos cárnicos y lácteos.

  • Guarda de productos congelados antes de su distribución al consumidor final.

Túneles de congelación vs cuartos fríos: principales diferencias

Aunque ambos sistemas forman parte de la cadena de frío, cumplen funciones distintas y su elección depende del proceso logístico y del tipo de producto. A continuación, analizamos las diferencias clave entre túneles de congelación vs cuartos fríos:

1. Velocidad de enfriamiento

  • Túnel de congelación: Diseñado para reducir la temperatura del producto en pocas horas.

  • Cuarto frío: Mantiene la temperatura constante, no está diseñado para reducir rápidamente la temperatura de productos a temperatura ambiente.

2. Finalidad del sistema

  • Túnel: Procesamiento. Congelar el producto como parte de un proceso industrial o de preparación.

  • Cuarto frío: Almacenamiento. Mantener el producto congelado o refrigerado para su conservación.

3. Tipo de producto

  • Túnel: Ideal para alimentos frescos que requieren congelación inmediata: cárnicos, pescados, vegetales precocidos, etc.

  • Cuarto frío: Mejor para productos que ya fueron procesados o congelados previamente.

4. Costos operativos

  • Túnel: Alto consumo energético en periodos cortos.

  • Cuarto frío: Menor consumo por unidad de tiempo, pero operación continua.

5. Flexibilidad

  • Túnel: Puede ajustarse a ciclos de producción.

  • Cuarto frío: Más adecuado para operaciones de almacenamiento continuo.

¿Cuál te conviene según tu producto?

La elección entre túneles de congelación vs cuartos fríos dependerá del tipo de producto, la etapa del proceso logístico y la rotación de inventario. A continuación, revisamos algunos ejemplos prácticos:

Industria cárnica

  • Túnel de congelación: Ideal para carne fresca que requiere congelación rápida.

  • Cuarto frío: Para almacenar cortes ya congelados y listos para distribución.

Lácteos

  • Túnel: En productos como helados o mantequilla, donde se requiere estructura firme desde el inicio.

  • Cuarto frío: Conservación de leche pasteurizada, quesos o yogures.

Frutas y verduras

  • Túnel: En productos precocidos o que se congelan para exportación.

  • Cuarto frío: Conservación a temperatura controlada para productos frescos o semiprocesados.

Industria pesquera

  • Túnel: Congelación inmediata de mariscos o filetes tras su captura o procesamiento.

  • Cuarto frío: Almacenaje de productos empacados para venta mayorista o minorista.

Alimentos procesados

  • Túnel: En productos listos para cocinar que se distribuyen congelados.

  • Cuarto frío: En puntos de distribución o venta, para conservar antes de entrega.

Casos donde pueden complementarse

En muchas operaciones logísticas, ambos sistemas conviven de forma complementaria. Por ejemplo, una planta procesadora puede usar un túnel de congelación para tratar el producto, y luego transferirlo a un cuarto frío donde permanece hasta su despacho.

Esta estrategia permite mantener la calidad desde el punto de producción hasta el consumidor final, asegurando trazabilidad y cumplimiento de normas sanitarias.

Consideraciones clave para elegir entre túneles de congelación vs cuartos fríos

Antes de tomar una decisión de inversión o de alianza con un operador logístico, se deben considerar aspectos fundamentales:

Compatibilidad con el producto

  • Temperatura ideal de conservación.

  • Fragilidad o sensibilidad a los cambios térmicos.

  • Vida útil estimada.

Volumen y rotación

  • Productos de alta rotación se benefician más de túneles.

  • Productos con almacenamiento prolongado requieren cuartos fríos más eficientes en consumo.

Infraestructura disponible

  • Espacio físico.

  • Accesos y logística de carga/descarga.

  • Sistema de energía y respaldo.

Costos

  • Evaluar el costo por tonelada procesada o almacenada.

  • Analizar el consumo energético y su impacto en el costo final del producto.

Requisitos regulatorios

  • Certificaciones necesarias.

  • Condiciones de higiene y trazabilidad.

  • Requisitos para exportación o importación.

Conclusión

Elegir entre túneles de congelación vs cuartos fríos no es una decisión simple. Dependerá de la naturaleza de tu producto, los tiempos de rotación, las necesidades de conservación y el flujo logístico completo. En muchos casos, ambos sistemas pueden complementarse para ofrecer una cadena de frío robusta y eficiente.

Una buena elección impacta directamente en la calidad del producto final, el cumplimiento normativo y la rentabilidad de tu operación.

¿No estás seguro qué sistema necesita tu producto?

En Grupo Multimodal contamos con soluciones adaptadas a cada etapa de tu cadena de frío. Ya sea que necesites un túnel de congelación para un proceso intensivo o un cuarto frío para almacenamiento estratégico, te ayudamos a elegir la mejor opción para asegurar la calidad, seguridad y trazabilidad de tus productos.

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recintos fiscalizados
Blog
agosto 20, 2025

¿Qué productos se benefician más del uso de recintos fiscalizados?

En el comercio exterior mexicano, la estrategia logística adecuada puede marcar la diferencia entre una operación eficiente y una llena de contratiempos. Un componente clave para muchas empresas importadoras es el uso de recintos fiscalizados, instalaciones autorizadas por la autoridad aduanera donde las mercancías pueden permanecer almacenadas bajo control fiscal hasta que se concluyan los trámites correspondientes. Si bien este modelo ofrece beneficios para diversos sectores, hay productos que, por sus características, se benefician de forma particularmente significativa.

Introducción

No todos los productos que se importan o exportan requieren el mismo tratamiento logístico o fiscal. Algunas mercancías, por su naturaleza, volumen, estacionalidad o necesidades de transformación, encuentran en los recintos fiscalizados una herramienta estratégica que permite mejorar costos, tiempos y cumplimiento normativo. Entender qué tipos de productos obtienen mayores ventajas permite a las empresas optimizar sus operaciones y tomar mejores decisiones.

Un recinto fiscalizado no solo es un espacio de almacenaje, sino un nodo logístico que puede utilizarse para diferir el pago de impuestos, llevar a cabo procesos complementarios (como etiquetado o reempaque), o incluso para consolidar o fraccionar cargas de manera eficiente. A continuación, exploramos los sectores y tipos de productos que más se benefician de este modelo.

Productos que más se benefician

Electrónica y tecnología: alta rotación y necesidad de control

La industria tecnológica opera con productos de alto valor y ciclos de vida cortos. Smartphones, computadoras, televisores, componentes y otros dispositivos requieren una logística ágil y trazable. El recinto fiscalizado permite:

  • Mantener inventario sin necesidad de nacionalizarlo inmediatamente. 
  • Responder a la demanda del mercado de forma flexible. 
  • Realizar etiquetado, ensamble o reconfiguración dentro del recinto antes de liberar la mercancía. 

Esto evita pagar aranceles por productos que aún no están destinados al mercado final y permite gestionar de forma eficiente la obsolescencia o cambios en la demanda.

Textiles y moda: importaciones con procesos parciales o estacionales

Las empresas del sector textil y de la moda suelen importar productos semiterminados, como telas o prendas sin etiquetar, que requieren un proceso adicional de transformación, clasificación o reempaque. Además, su logística está fuertemente marcada por temporadas y colecciones.

Los recintos fiscalizados permiten:

  • Realizar procesos parciales sin necesidad de nacionalizar de inmediato. 
  • Administrar colecciones en función de su fecha de lanzamiento. 
  • Evitar el pago anticipado de impuestos por mercancía que se distribuirá en fechas futuras. 

Esta flexibilidad es vital para mantener costos bajos y una operación alineada con el calendario comercial.

Automotriz y autopartes: piezas con integración progresiva

El sector automotriz trabaja con un modelo de producción “just-in-time” que requiere tener las piezas correctas, en la cantidad exacta y en el momento preciso. Las autopartes, muchas de ellas importadas, se utilizan progresivamente y su almacenaje debe ser estratégico.

Al utilizar un recinto fiscalizado, las empresas del sector automotriz pueden:

  • Mantener inventarios controlados sin pagar impuestos hasta el momento de uso. 
  • Consolidar piezas de distintos proveedores. 
  • Realizar inspecciones o validaciones antes de integrarlas al proceso de manufactura. 

Además, la posibilidad de contar con trazabilidad completa mejora el cumplimiento normativo y la gestión de calidad.

Industria farmacéutica: control y trazabilidad exigentes

La industria farmacéutica está sujeta a regulaciones estrictas tanto sanitarias como aduaneras. Muchos de sus productos requieren condiciones especiales de almacenamiento, documentación detallada y control riguroso de trazabilidad. Los recintos fiscalizados, al estar habilitados para este tipo de operaciones, representan un espacio ideal para:

  • Almacenar medicamentos o insumos en condiciones controladas. 
  • Verificar documentación antes de nacionalizar la mercancía. 
  • Evitar el pago de impuestos por productos que serán redistribuidos a distintas plazas. 

En algunos casos, también es posible realizar procesos de etiquetado conforme a NOMs sanitarias dentro del recinto.

Alimentos no perecederos: cuando se requiere transformación o reempaque

Aunque los productos perecederos tienen requerimientos especiales que suelen cumplirse fuera del modelo fiscalizado, los alimentos no perecederos como granos, enlatados, bebidas no refrigeradas y similares, pueden beneficiarse ampliamente del uso de recintos.

Entre las ventajas destacadas están:

  • Transformación o mezclado de productos dentro del recinto. 
  • Reempaque con información del importador y etiquetado conforme a norma mexicana. 
  • Almacenaje prolongado sin necesidad de nacionalizar inmediatamente. 

Esto permite adaptar los productos al mercado destino sin incurrir en costos fiscales innecesarios.

Ventajas específicas para cada tipo de producto

La elección de operar con un recinto fiscalizado puede representar una ventaja competitiva importante. A continuación, profundizamos en algunos beneficios específicos según el tipo de producto:

1. Evitar aranceles hasta que se libere la mercancía

La principal ventaja común a todos los productos mencionados es el diferimiento en el pago de impuestos y aranceles. Esto mejora el flujo de caja, ya que la empresa solo paga cuando la mercancía va a ser efectivamente distribuida o utilizada.

2. Espacio para transformación, clasificación o etiquetado

Muchos productos requieren algún tipo de adaptación al mercado mexicano: etiquetado en español, fraccionamiento, combinación de kits, etc. El recinto fiscalizado ofrece un entorno controlado para realizar estas actividades sin incurrir en penalizaciones fiscales.

3. Control de inventarios para grandes volúmenes

Empresas con grandes volúmenes de importación pueden utilizar el recinto como centro logístico para gestionar inventarios, organizar despachos parciales o consolidar carga para su posterior distribución. Esto reduce costos de almacenaje externo y mejora la eficiencia operativa.

Consideraciones clave

Aunque los beneficios del recinto fiscalizado son significativos, no todos los productos o empresas necesitan recurrir a este modelo. Es importante evaluar ciertos criterios para determinar la viabilidad y conveniencia:

Compatibilidad del producto con los servicios del recinto

No todos los recintos fiscalizados están habilitados para manejar cualquier tipo de mercancía. Algunos están especializados en productos refrigerados, otros en carga peligrosa, otros en productos farmacéuticos. Es fundamental verificar que el recinto elegido pueda garantizar:

  • Condiciones de almacenamiento requeridas. 
  • Personal capacitado para manipular el tipo de producto. 
  • Infraestructura y permisos para realizar procesos complementarios. 

Necesidades logísticas y tiempos de despacho

El uso de un recinto fiscalizado implica ciertos tiempos adicionales en el despacho, sobre todo si se requieren procesos dentro del recinto. Las empresas deben considerar:

  • Si sus tiempos de entrega lo permiten. 
  • Si pueden integrar transporte, despacho y almacenaje de forma sincronizada. 
  • Si su volumen operativo justifica el uso del recinto frente a otros esquemas. 

En muchos casos, el recinto fiscalizado no es solo una opción de almacenaje, sino una parte central de la estrategia logística.

Conclusión

Los recintos fiscalizados son una herramienta poderosa en la logística internacional, pero su uso resulta especialmente beneficioso para ciertos tipos de productos. Sectores como el tecnológico, automotriz, farmacéutico, textil y de alimentos no perecederos encuentran en estos espacios una forma eficiente de optimizar costos, cumplir con regulaciones y mantener flexibilidad operativa.

Evaluar si tu producto se beneficia del uso de un recinto fiscalizado no solo implica conocer sus características, sino también entender tus flujos logísticos, tus necesidades de transformación, y tus tiempos de despacho. En muchos casos, la combinación adecuada entre tipo de mercancía, estrategia comercial y capacidades logísticas puede marcar una diferencia significativa.

¿Tu producto podría beneficiarse de un recinto fiscalizado?

En Grupo Multimodal analizamos tu caso sin compromiso para ayudarte a determinar si el uso de un recinto fiscalizado es la mejor opción para tu tipo de mercancía y tu modelo logístico. Contamos con experiencia en diversos sectores y te acompañamos en la planeación, ejecución y optimización de tu cadena de suministro internacional.

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Recintos fiscalizados y valor en aduana
Blog
agosto 18, 2025

Recintos fiscalizados y valor en aduana: puntos clave

El valor en aduana es un concepto esencial en el comercio exterior mexicano. Representa la base sobre la cual se calculan los impuestos y derechos que deben pagarse al importar mercancías al país. Su correcta determinación no solo garantiza el cumplimiento normativo, sino que también permite una operación logística eficiente y sin contratiempos. En este contexto, los recintos fiscalizados juegan un papel fundamental al ofrecer un entorno seguro y controlado donde las empresas pueden preparar y revisar toda la documentación antes del despacho aduanero.

A lo largo de este artículo, explicaremos qué es el valor en aduana, cuáles son sus componentes, cómo se determina dentro de un recinto fiscalizado, y qué prácticas se deben seguir para evitar errores y sanciones. También abordaremos cómo Grupo Multimodal puede ayudarte a optimizar este proceso en tus operaciones de importación.

¿Qué es el valor en aduana?

Según la Ley Aduanera de México, el valor en aduana es el valor de transacción de las mercancías, es decir, el precio realmente pagado o por pagar por los bienes al momento de la venta para la exportación al territorio nacional. Este valor incluye, además del precio del producto, otros conceptos adicionales que deben considerarse para una valoración completa.

Componentes del valor en aduana

Entre los principales elementos que integran el valor en aduana se encuentran:

  • Precio FOB (Free On Board): precio del producto puesto en el puerto de embarque, sin incluir seguros ni fletes.

  • Gastos de transporte (flete internacional): desde el punto de embarque hasta la aduana mexicana.

  • Seguros: primas pagadas para proteger la mercancía durante su traslado.

  • Cargos por embalaje y carga: costos adicionales necesarios para preparar la mercancía para su transporte.

  • Gastos de intermediación y comisiones: cuando son parte del proceso de comercialización o venta internacional.

Todos estos componentes deben sumarse al precio del producto para conformar el valor final declarado ante la aduana. Una omisión o subvaluación de cualquiera de estos elementos puede derivar en problemas legales o fiscales.

Cómo afecta el recinto fiscalizado al valor en aduana

Uno de los principales beneficios de operar en un recinto fiscalizado es la posibilidad de gestionar con mayor control y precisión la determinación del valor en aduana antes del despacho definitivo de la mercancía.

Momento en que se determina el valor para fines fiscales

El valor en aduana se determina justo antes de que la mercancía sea despachada oficialmente. Esto significa que mientras la carga se encuentra dentro del recinto fiscalizado, el importador aún tiene la oportunidad de revisar, ajustar y validar todos los documentos que sustentan dicho valor.

Este proceso es clave para evitar errores que, una vez declarado el pedimento, pueden acarrear multas, rectificaciones o retrasos. En un recinto fiscalizado, puedes preparar la operación sin presiones, corrigiendo cualquier discrepancia entre facturas, contratos, fletes o seguros antes de oficializar la importación.

Uso del recinto como espacio previo a la determinación oficial

Además de la ventaja temporal, los recintos fiscalizados ofrecen infraestructura y servicios especializados que permiten almacenar, clasificar y revisar las mercancías de forma segura. Esta ventana de tiempo adicional facilita que el importador valide el valor en aduana de manera detallada, incluyendo:

  • Análisis de facturas y gastos asociados.

  • Validación de términos comerciales (INCOTERMS).

  • Verificación de fletes y seguros correctamente documentados.

Este entorno controlado contribuye directamente a evitar errores y garantiza que el valor declarado sea justo, legal y transparente.

Riesgos por mal cálculo del valor

Determinar incorrectamente el valor en aduana puede tener consecuencias graves para una empresa importadora. No solo se pone en riesgo la legalidad de la operación, sino que también se pueden generar impactos financieros considerables.

Multas, recargos y rectificaciones aduanales

Una subvaluación detectada por la autoridad puede derivar en multas de hasta el 70% del monto omitido. Además, se deben pagar los impuestos faltantes junto con recargos y actualizaciones. Esto puede desequilibrar el presupuesto de la operación e incluso afectar la rentabilidad del negocio.

Las rectificaciones aduanales también son costosas en términos de tiempo y recursos. Una vez que el pedimento ha sido tramitado, cualquier error en el valor en aduana requiere un proceso administrativo para corregirse, lo cual puede demorar la liberación de la mercancía o interrumpir la cadena de suministro.

Afectación a tus tiempos de despacho

Uno de los efectos colaterales más comunes de un mal cálculo del valor es el retraso en la entrega de la mercancía. Las revisiones por parte de la aduana, los procesos de rectificación y las inspecciones adicionales pueden extender el tiempo de permanencia en el recinto, generando costos adicionales por almacenaje y transporte.

En sectores como el alimentario o farmacéutico, donde los tiempos de entrega son críticos, estos retrasos pueden representar pérdidas significativas.

Buenas prácticas para declarar correctamente el valor en aduana

La prevención es clave para evitar errores al declarar el valor en aduana. A continuación, se presentan algunas recomendaciones prácticas que pueden marcar una gran diferencia:

1. Revisar contratos, facturas y gastos antes de declarar

Antes de oficializar el pedimento, asegúrate de que todos los documentos estén correctos y completos. Verifica que los montos coincidan entre la factura comercial, el contrato de compraventa y los comprobantes de flete y seguro. Cualquier discrepancia puede levantar alertas ante la autoridad.

2. Usar INCOTERMS de forma clara y coherente

Los términos de compraventa internacional determinan qué gastos deben incluirse en el valor en aduana. Por ejemplo, si se usa CIF, el seguro y el flete ya están incluidos en el precio, pero si se usa FOB, estos conceptos deben agregarse por separado. Entender y aplicar correctamente los INCOTERMS evita errores comunes en la valoración.

3. Asesorarse con especialistas en valoración aduanera

Contar con el apoyo de expertos puede marcar la diferencia entre una importación exitosa y una llena de contratiempos. Un especialista puede ayudarte a identificar los costos que deben integrarse al valor en aduana, justificar ajustes ante la autoridad y evitar errores costosos.

4. Capacitar continuamente al equipo logístico y fiscal

El personal involucrado en comercio exterior debe conocer las reglas de valoración, los cambios en la legislación y las mejores prácticas. Invertir en capacitación es una medida preventiva eficaz.

5. Aprovechar las ventajas del recinto fiscalizado

Dentro de un recinto fiscalizado, puedes coordinar con tu agente aduanal, revisar la carga físicamente, analizar la documentación y tomar decisiones informadas antes de hacer la declaración oficial. Este espacio ofrece un entorno ideal para asegurar que el valor en aduana sea correcto desde el inicio.

Conclusión

El valor en aduana no es un simple número en un formulario: es un componente crítico que puede afectar los impuestos, la legalidad de la operación y los tiempos de entrega. Determinarlo correctamente es una obligación para cualquier empresa importadora que busque operar de forma segura, eficiente y rentable.

El uso estratégico de un recinto fiscalizado ofrece una gran ventaja, ya que proporciona el tiempo y las herramientas necesarias para revisar y validar cada elemento que integra el valor en aduana antes de presentarlo oficialmente ante las autoridades.

En un entorno cada vez más exigente en términos de cumplimiento fiscal y transparencia, anticiparse a los errores no es solo una buena práctica, es una necesidad. Evita multas, retrasos y costos innecesarios implementando un proceso sólido de valoración aduanera y aprovechando al máximo las capacidades que te ofrece un recinto fiscalizado.

¿Quieres evitar errores en la declaración del valor en aduana?

En Grupo Multimodal te asesoramos en el uso estratégico del recinto fiscalizado para que declares el valor en aduana de forma correcta y segura. Nuestro equipo de especialistas en comercio exterior te acompañará en cada etapa del proceso, desde la recepción de la mercancía hasta su despacho final, garantizando cumplimiento normativo, eficiencia operativa y protección frente a riesgos fiscales.

Confía en nuestra experiencia y asegura el éxito de tus operaciones internacionales.

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logística internacional
Blog
agosto 15, 2025

Tiempo promedio de estancia en recinto fiscalizado: lo que debes considerar

El tiempo promedio de estancia en un recinto fiscalizado es un factor clave en cualquier estrategia logística internacional. Controlarlo no solo evita costos innecesarios, sino que también previene sanciones, optimiza el flujo de mercancías y mejora la eficiencia operativa. Para las empresas que importan a México, comprender y gestionar adecuadamente este aspecto puede marcar una diferencia significativa en su competitividad.

Un exceso en los plazos autorizados puede tener consecuencias graves: multas, costos de almacenaje adicionales o incluso la imposibilidad de nacionalizar la mercancía en tiempo. Por ello, conocer los tiempos permitidos, planear con anticipación y coordinar eficientemente con operadores logísticos y agentes aduanales se convierte en una necesidad operativa.

¿Cuál es el tiempo permitido en un recinto fiscalizado?

El tiempo promedio de estancia en un recinto fiscalizado depende del régimen aduanero bajo el cual se encuentra la mercancía. En general, los plazos establecidos por la Ley Aduanera mexicana son claros y deben cumplirse de manera estricta, salvo que exista una extensión autorizada por la autoridad competente.

Límites legales según el régimen aduanero

  • Depósito fiscal: La mercancía puede permanecer hasta dos años en el recinto, con posibilidad de prórroga dependiendo del tipo de producto y regulación aplicable.

  • Régimen temporal de importación: El tiempo promedio de estancia depende de la actividad y del bien. Para maquinaria o insumos industriales puede ser de hasta 18 meses.

  • Régimen de tránsito interno: Las mercancías deben movilizarse en un plazo que suele ser de 5 a 10 días, dependiendo de la distancia y la naturaleza del producto.

  • Régimen de importación definitiva: Aunque no existe un tiempo específico antes del despacho, la mercancía debe salir del recinto lo antes posible una vez concluido el proceso aduanal.

Factores que pueden modificar el tiempo promedio de estancia

  • Tipo de mercancía (perecedera, sensible, peligrosa).

  • Regulaciones sanitarias o de seguridad.

  • Documentación incompleta o errónea.

  • Saturación del recinto fiscalizado.

  • Falta de coordinación entre transporte, aduana y almacenaje.

Comprender estos factores permite anticiparse a posibles retrasos y adoptar medidas para mantener la mercancía dentro del tiempo promedio de estancia legal.

Implicaciones operativas

Superar el tiempo promedio de estancia permitido en un recinto fiscalizado tiene consecuencias tanto económicas como logísticas.

Impacto en los costos de almacenaje

Cada día adicional dentro del recinto implica cargos por almacenaje que pueden aumentar significativamente el costo final de la operación. Estos costos suelen calcularse por volumen, peso y tipo de mercancía, y varían entre recintos, aunque todos están regulados por la tarifa oficial aprobada por el SAT.

Sanciones por excedentes

  • Multas administrativas por permanencia indebida.

  • Retención de mercancía hasta cubrir los pagos pendientes.

  • Cancelación de beneficios fiscales en regímenes especiales.

  • Riesgo de abandono en favor del fisco si se exceden ciertos plazos sin gestión activa.

Evitar estas consecuencias es posible mediante una buena planificación y el monitoreo constante del tiempo promedio de estancia.

Estrategias para optimizar el tiempo dentro del recinto

Una buena gestión del tiempo promedio de estancia comienza antes del ingreso al recinto fiscalizado. Existen prácticas recomendadas que ayudan a minimizar demoras y garantizar una salida en tiempo y forma.

Planificación de trámites previos al ingreso

  • Verificar que la documentación aduanal esté completa y actualizada.

  • Revisar que la clasificación arancelaria sea correcta.

  • Confirmar permisos y regulaciones no arancelarias.

Tener todo esto listo antes de que la mercancía llegue al recinto puede reducir el tiempo promedio de estancia significativamente.

Integración de transporte, despacho y almacenaje

Cuando el transporte, el agente aduanal y el recinto fiscalizado están coordinados bajo un mismo proveedor o sistema, se reducen los tiempos de espera entre cada etapa.

Grupo Multimodal, por ejemplo, ofrece operaciones integradas que permiten al cliente optimizar la entrada, manejo y despacho de su mercancía, asegurando que el tiempo promedio de estancia se mantenga dentro de los límites permitidos.

Errores frecuentes que aumentan el tiempo de permanencia

Incluso con planificación, existen errores comunes que provocan demoras y que deben evitarse en toda operación logística:

Dejar mercancía sin declarar

Uno de los errores más críticos es no iniciar el proceso de despacho de manera oportuna. Esto puede suceder por:

  • Esperar confirmaciones de cliente final.

  • No contar con agente aduanal asignado.

  • Falta de recursos para cubrir los impuestos.

Descoordinación entre actores logísticos

La falta de comunicación entre transportistas, agentes aduanales, operadores del recinto y el importador puede generar demoras innecesarias. Una solución eficaz es trabajar con un solo operador logístico que unifique todos los procesos.

Cambios de última hora

  • Correcciones de documentos.

  • Reasignación de pedimentos.

  • Cambios en la fracción arancelaria.

Estos cambios no solo retrasan la operación, sino que también aumentan el tiempo promedio de estancia y pueden derivar en costos adicionales.

Conclusión

Gestionar adecuadamente el tiempo promedio de estancia en un recinto fiscalizado no es solo una tarea administrativa, sino una estrategia logística que impacta directamente en la rentabilidad y cumplimiento normativo de las empresas.

Evitar multas, reducir costos de almacenaje, acelerar los procesos aduanales y mantener la fluidez operativa son beneficios alcanzables si se planifica con anticipación y se trabaja con aliados logísticos confiables.

¿Quieres evitar multas y retrasos en tu operación?

En Grupo Multimodal te ayudamos a planear el ingreso y salida de tu mercancía dentro del recinto fiscalizado, optimizando cada etapa para cumplir con los tiempos estipulados. Nuestro equipo te asesora para mantener el tiempo promedio de estancia dentro de los límites legales y operativos. Contáctanos para diseñar una estrategia logística eficiente y segura.

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logística internacional
Blog
agosto 14, 2025

Recintos fiscalizados y certificación OEA: ventajas para tu empresa

La certificación OEA es un distintivo clave para las empresas que buscan operar con eficiencia, seguridad y cumplimiento en el comercio exterior mexicano. Esta certificación, otorgada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), no solo refleja el compromiso de una empresa con las mejores prácticas aduaneras, sino que también ofrece beneficios tangibles cuando se combina con operaciones en recintos fiscalizados.

Operar dentro de un recinto fiscalizado ya proporciona ventajas logísticas importantes. Sin embargo, al sumar la certificación OEA, las empresas pueden acceder a procesos preferenciales que agilizan los flujos de mercancías, fortalecen su reputación ante las autoridades y reducen riesgos operativos. En este artículo, exploramos cómo la sinergia entre estos dos elementos puede convertirse en un aliado estratégico para tu cadena de suministro.

¿Qué es la certificación OEA?

La certificación OEA (Operador Económico Autorizado) es un reconocimiento otorgado por el SAT a aquellas empresas que cumplen con altos estándares en materia de seguridad de la cadena de suministro y cumplimiento fiscal, aduanero y legal. Este estatus permite a las empresas operar bajo procesos aduaneros más eficientes y con menores niveles de riesgo.

Entre los beneficios generales de contar con la certificación OEA se incluyen:

  • Acceso a programas de despacho aduanero ágil.

  • Reducción de revisiones físicas y documentales.

  • Reconocimiento internacional al contar con equivalencias con programas similares en otros países.

  • Mayor certidumbre en las operaciones logísticas.

Requisitos para obtener la certificación OEA en México

Para obtener la certificación OEA en México, las empresas deben cumplir con una serie de requisitos establecidos por el SAT, entre los que destacan:

  • Historial de cumplimiento fiscal y aduanero.

  • Implementación de controles internos y sistemas de seguridad logística.

  • Registros contables y operativos confiables.

  • Capacidad para rastrear las mercancías a lo largo de la cadena de suministro.

  • Evaluaciones internas periódicas de cumplimiento.

El proceso de certificación implica la presentación de un expediente, una auditoría por parte de la autoridad y la aprobación oficial para operar como OEA.

Ventajas específicas al combinar OEA y recinto fiscalizado

Operar dentro de un recinto fiscalizado y contar con la certificación OEA genera una combinación altamente efectiva para las operaciones logísticas internacionales. Esta sinergia ofrece ventajas específicas que van más allá de los beneficios individuales de cada figura.

Reducción de revisiones físicas y documentales

Las empresas certificadas como OEA suelen ser clasificadas como de bajo riesgo, lo que se traduce en una menor probabilidad de que sus mercancías sean sometidas a revisiones físicas o documentales. Esto, al operar dentro de un recinto fiscalizado, acelera el proceso de ingreso y salida de productos, facilitando un flujo logístico más continuo.

Despacho más ágil en operaciones logísticas

Los procesos aduanales dentro de un recinto fiscalizado ya están diseñados para ser más eficientes. Al combinar esto con los beneficios de la certificación OEA, las empresas pueden reducir significativamente los tiempos de despacho, accediendo a carriles preferenciales y procedimientos simplificados.

Mayor reputación y confianza ante autoridades

Contar con la certificación OEA mejora la percepción de las autoridades aduaneras sobre la empresa. Esto puede facilitar futuras gestiones, reducción de inspecciones y un trato preferente. En el contexto de un recinto fiscalizado, donde se concentra gran parte del control aduanero, esta confianza es clave para agilizar las operaciones.

Impacto en tiempos y costos

La certificación OEA permite a las empresas beneficiarse de procesos preferenciales que se reflejan directamente en menores tiempos de espera y una reducción de costos operativos.

Optimización de procesos logísticos

Al reducir las inspecciones, los tiempos de despacho y los errores documentales, las empresas certificadas pueden mejorar su planeación logística, disminuir los inventarios de seguridad y operar con mayor eficiencia. Estas ventajas se maximizan cuando las mercancías se encuentran en recintos fiscalizados que ya ofrecen infraestructura y servicios para agilizar el manejo de carga.

Menores probabilidades de detenciones o inspecciones no programadas

Uno de los costos ocultos más relevantes en comercio exterior es el de las demoras imprevistas. La certificación OEA reduce significativamente este riesgo, lo cual es especialmente valioso cuando se trabaja con productos perecederos, sensibles o de alto valor.

¿Vale la pena obtener la certificación?

La respuesta depende del volumen de operaciones, el tipo de mercancía y el modelo logístico de cada empresa. Sin embargo, en general, la certificación OEA representa una inversión en competitividad y cumplimiento que puede generar un retorno importante a mediano plazo.

Cuándo es recomendable

  • Si tu empresa realiza importaciones o exportaciones frecuentes.

  • Si trabajas con productos que requieren trazabilidad y condiciones especiales de seguridad.

  • Si ya operas dentro de un recinto fiscalizado y buscas reducir tiempos y riesgos.

Cómo iniciar el proceso de certificación si ya operas en un recinto fiscalizado

  1. Revisa los lineamientos del SAT para la certificación OEA.

  2. Realiza un diagnóstico interno de cumplimiento fiscal, aduanero y de seguridad.

  3. Implementa controles y procedimientos requeridos.

  4. Prepara la documentación y presenta la solicitud ante la autoridad.

  5. Coordina con tu recinto fiscalizado para asegurar que las operaciones sean compatibles con los estándares OEA.

Contar con un socio logístico como Grupo Multimodal puede facilitar este proceso gracias a su experiencia en operación aduanera, cumplimiento normativo y manejo de recintos fiscalizados.

Conclusión

La combinación de infraestructura logística (recintos fiscalizados) y cumplimiento normativo (certificación OEA) constituye una estrategia poderosa para las empresas que buscan operar con eficiencia, seguridad y competitividad en el comercio exterior.

Al integrar ambos elementos, se optimizan tiempos, se reducen riesgos y se fortalece la relación con las autoridades, lo que se traduce en operaciones más confiables y sostenibles.

¿Quieres potenciar tus operaciones logísticas?

Consulta con Grupo Multimodal cómo aprovechar al máximo los beneficios del recinto fiscalizado si ya cuentas con certificación OEA o estás en proceso de obtenerla. Nuestro equipo puede ayudarte a construir una estrategia logística que combine infraestructura, tecnología y cumplimiento para llevar tus operaciones al siguiente nivel.

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Cómo funciona el régimen aduanero en recintos fiscalizados
Blog
agosto 12, 2025

Cómo funciona el régimen aduanero en recintos fiscalizados

El régimen aduanero es una de las piezas más críticas en el proceso de importación y exportación en México. Comprender su funcionamiento dentro de un recinto fiscalizado no solo permite aprovechar ventajas operativas y fiscales, sino que también reduce significativamente los riesgos asociados a errores regulatorios o fiscales. En esta guía, abordaremos de manera técnica y didáctica cómo se relacionan el régimen aduanero y los recintos fiscalizados, para que puedas optimizar tus operaciones de comercio exterior desde Grupo Multimodal.

Qué es el régimen aduanero

El régimen aduanero es la condición jurídica que se asigna a las mercancías que entran o salen del territorio nacional, según su naturaleza y destino comercial. De acuerdo con la Ley Aduanera mexicana, los regímenes aduaneros determinan los requisitos, obligaciones, impuestos aplicables y procedimientos que deben cumplirse para su legal ingreso o salida del país.

Principales tipos de régimen aduanero:

  • Definitivo de importación o exportación: Mercancía que entra o sale para permanecer de forma permanente en el país o en el extranjero.

  • Temporal de importación o exportación: La mercancía entra o sale con la obligación de retornar en un plazo determinado.

  • Depósito fiscal: Mercancía almacenada en un recinto fiscalizado sin necesidad de pagar impuestos de inmediato.

  • Tránsito interno o internacional: Permite el traslado de mercancía bajo control aduanero sin que se haya pagado el impuesto al comercio exterior.

  • Elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado estratégico (RFE): Para procesos de manufactura con suspensión de impuestos.

Comprender el tipo de régimen aduanero que se aplicará desde el inicio del proceso es esencial para determinar la estrategia logística, tributaria y operativa que se seguirá.

Relación entre régimen aduanero y recinto fiscalizado

Los recintos fiscalizados están directamente vinculados al uso del régimen aduanero, ya que funcionan como espacios habilitados donde las mercancías pueden permanecer bajo control aduanero sin que se realice de inmediato el pago de impuestos. Esto permite que la mercancía sea nacionalizada en el momento más estratégico para el importador.

En un recinto fiscalizado, es posible operar bajo diversos régimenes aduaneros como el depósito fiscal, la importación temporal o el tránsito, lo cual brinda flexibilidad al decidir qué hacer con la mercancía: almacenarla, transformarla, inspeccionarla, reetiquetarla o incluso reexportarla.

La suspensión de impuestos durante la permanencia de la mercancía en el recinto fiscalizado permite un mayor control sobre la planeación de inventarios y la toma de decisiones logísticas y comerciales.

Beneficios operativos y fiscales del régimen aduanero

Aplicar correctamente un régimen aduanero dentro de un recinto fiscalizado ofrece ventajas tangibles que impactan la rentabilidad del negocio:

Reducción de costos fiscales

El régimen aduanero permite suspender el pago de impuestos al comercio exterior, como el IGI, IVA y DTA, mientras la mercancía esté almacenada. Esto mejora el flujo de caja, sobre todo para empresas que importan grandes volúmenes o manejan productos de alto valor.

Mayor flexibilidad logística

La posibilidad de modificar el destino final de la mercancía, agrupar pedidos, realizar despachos parciales o reprogramar entregas, está directamente vinculada con el tipo de régimen aduanero seleccionado y la infraestructura del recinto fiscalizado.

Cumplimiento normativo y trazabilidad

El uso adecuado del régimen aduanero asegura el cumplimiento de la Ley Aduanera, evita sanciones y garantiza la trazabilidad documental de cada operación, algo esencial en sectores altamente regulados.

Errores comunes al elegir un régimen aduanero y cómo evitarlos

Seleccionar un régimen aduanero inadecuado puede generar multas, retrasos y sobrecostos. Algunos de los errores más frecuentes incluyen:

Error 1: Elegir un régimen aduanero sin considerar el destino final

Por ejemplo, utilizar un régimen temporal para mercancía que no se piensa retornar puede derivar en sanciones por incumplimiento.

Error 2: Desconocer los plazos máximos de permanencia

Cada régimen aduanero tiene un límite legal de tiempo. Superarlo implica multas o la obligación de cambiar de régimen de forma urgente.

Error 3: No contar con asesoría especializada

La legislación aduanera es compleja y cambia constantemente. Trabajar con operadores logísticos especializados en régimen aduanero puede marcar la diferencia.

Conclusión: La importancia de asesorarse correctamente

Comprender el funcionamiento del régimen aduanero y su aplicación dentro de un recinto fiscalizado es esencial para quienes buscan importar a México de forma eficiente, segura y rentable. Cada decisión sobre el régimen aduanero tiene implicaciones fiscales, logísticas y normativas que afectan el desempeño general de las operaciones.

Por ello, contar con asesoramiento especializado y con socios logísticos que operen en recintos fiscalizados puede ayudar a reducir errores, mejorar la planeación financiera y cumplir al 100% con la normatividad.

Conoce más sobre cómo optimizar tus operaciones en Grupo utilizando recintos fiscalizados y el régimen aduanero correcto

En Grupo Multimodal te acompañamos a elegir el régimen aduanero que mejor se adapte a tus necesidades, a gestionar tus mercancías dentro de recintos fiscalizados, y a lograr operaciones logísticas más eficientes y rentables. Consulta nuestros servicios integrales de comercio exterior y transforma tu logística en una ventaja competitiva.

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Ave. Río Tamesí KM 0+700, Despacho 508 del edificio Torre Multimodal, Puerto Industrial de Altamira, Tamaulipas, C.P. 89603.

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