Impacto del nearshoring en las rutas logísticas nacionales
El nearshoring ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una realidad que está reconfigurando la manera en que se planifican, operan y optimizan las rutas logísticas nacionales en México. Este modelo, que consiste en trasladar procesos de producción o manufactura desde regiones lejanas como Asia hacia países más cercanos al mercado final, ha encontrado en México un terreno fértil gracias a su cercanía geográfica con Estados Unidos, su red de tratados comerciales y su infraestructura en crecimiento.
Como resultado, las rutas internas en el país están cobrando un nuevo protagonismo. Ya no se trata solo de mover productos del puerto al centro de distribución; hoy se requiere una planificación estratégica para responder a una logística cada vez más acelerada, exigente y orientada a la exportación rápida.
¿Qué es el nearshoring?
El nearshoring es una estrategia empresarial que busca acercar los centros de producción o manufactura a los mercados de consumo, en lugar de mantenerlos en regiones lejanas. Tradicionalmente, muchas empresas estadounidenses trasladaron sus operaciones a Asia por razones de costo. Sin embargo, con el incremento en los tiempos de entrega, interrupciones en la cadena de suministro global (como la pandemia de COVID-19) y la creciente demanda de trazabilidad, muchas compañías han optado por traer esas operaciones más cerca, siendo México uno de los principales beneficiados.
Este cambio implica una transformación significativa en la forma en que se mueven los productos dentro del país y hacia el exterior, generando una mayor demanda de soluciones logísticas ágiles, flexibles y con enfoque internacional.
Cambios logísticos que ha generado el nearshoring
Mayor volumen de carga terrestre
Uno de los efectos más notables del nearshoring en México es el incremento del volumen de carga terrestre. La producción local de bienes para exportación requiere una infraestructura terrestre robusta para trasladar mercancías desde plantas manufactureras en el centro o norte del país hacia los cruces fronterizos con Estados Unidos. Esto ha puesto presión sobre carreteras, operadores logísticos y centros de distribución.
Los estados del norte como Nuevo León, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas han visto crecer la demanda de transporte pesado, así como la necesidad de rutas alternas para evitar cuellos de botella.
Necesidad de rutas más rápidas hacia EE.UU.
El objetivo del nearshoring no es solo fabricar más cerca del mercado, sino entregar más rápido. Esto ha motivado a muchas empresas a revisar sus rutas logísticas y buscar caminos más directos hacia los principales puntos de entrada a Estados Unidos, como Laredo, McAllen y El Paso. La planificación de rutas con menor tiempo de cruce fronterizo se vuelve un factor crítico para competir en mercados que exigen entregas en menos de 48 horas.
Uso de puertos alternativos
El crecimiento del comercio también ha impulsado el uso de puertos alternativos para diversificar las rutas logísticas. Puertos como Altamira, Manzanillo y Lázaro Cárdenas han ganado protagonismo no solo como puntos de ingreso, sino también como nodos logísticos que conectan con el norte del país. Esta diversificación ayuda a evitar la saturación de rutas tradicionales y mejora la eficiencia operativa.
Implicaciones para empresas mexicanas
Oportunidades para ofrecer servicios logísticos
El nearshoring abre una ventana de oportunidades para empresas logísticas mexicanas. La creciente demanda de transporte, almacenamiento, servicios aduanales, trazabilidad y distribución ha generado un mercado competitivo donde destacan los operadores capaces de ofrecer soluciones integradas.
Empresas que cuenten con centros logísticos bien ubicados, sistemas de trazabilidad en tiempo real, infraestructura aduanal y experiencia en comercio exterior tienen una gran ventaja competitiva.
Nuevas demandas de trazabilidad
Con el incremento de exportaciones y la presión por cumplir con normativas internacionales, la trazabilidad logística se vuelve indispensable. Los clientes finales exigen conocer la ubicación, condiciones y tiempos de su mercancía. Para las empresas mexicanas, esto implica invertir en tecnología como sistemas WMS, TMS, sensores IoT y plataformas de monitoreo satelital.
No cumplir con estas expectativas puede significar la pérdida de clientes internacionales o sanciones por incumplimiento de estándares.
Crecimiento de hubs en zonas industriales
El modelo de nearshoring también ha incentivado el crecimiento de hubs logísticos en regiones industriales clave. Zonas como el Bajío, el norte de Veracruz, el sur de Tamaulipas y partes de Jalisco han experimentado una mayor demanda de espacios logísticos integrados. Estos centros funcionan como nodos de consolidación, nacionalización, almacenamiento y distribución.
La cercanía de estos hubs con corredores industriales y rutas hacia la frontera los vuelve esenciales para una logística efectiva.
Recomendaciones para adaptarse al nuevo mapa logístico
Evaluar nuevas rutas
Las rutas tradicionales pueden no ser las más eficientes bajo el nuevo esquema. Es necesario revaluar trayectos, considerar peajes, condiciones viales, tiempo de cruce en aduanas y disponibilidad de operadores. También se deben explorar rutas combinadas (multimodal) que integren transporte terrestre, ferroviario y marítimo.
Buscar operadores con experiencia en frontera
El éxito logístico en un entorno de nearshoring depende en gran medida del desempeño en la frontera. Operadores con conocimiento profundo de los procesos aduanales, requisitos documentales y regulaciones bilaterales ofrecen una ventaja clave. Además, pueden actuar con rapidez ante cualquier incidencia o retención en el cruce.
Aprovechar recintos fiscalizados como punto intermedio
Los recintos fiscalizados permiten almacenar mercancía sin nacionalizarla inmediatamente, ofreciendo ventajas fiscales, logísticas y de tiempo. Estos espacios son ideales como puntos intermedios dentro de rutas de exportación, permitiendo al importador o productor definir el momento exacto en que desea nacionalizar la mercancía o reexportarla.
Al operar con este modelo, se pueden optimizar inventarios, reducir riesgos fiscales y responder de forma más flexible a la demanda del mercado.
Conclusión
El nearshoring ya no es una proyección: es una realidad que está transformando la logística en México desde sus cimientos. Para las empresas nacionales, esta situación representa tanto un reto como una gran oportunidad. Adaptarse a las nuevas rutas, invertir en tecnología de trazabilidad, consolidar operaciones en hubs logísticos y trabajar con operadores integrales son pasos fundamentales para mantener la competitividad en un entorno global que cambia rápidamente.
Las rutas logísticas nacionales están tomando un papel central en la nueva economía de manufactura regional. Estar preparado para optimizarlas no solo impacta los costos, sino también la satisfacción del cliente y la capacidad de crecer sosteniblemente.
Grupo Multimodal te ayuda a rediseñar tu estrategia logística para aprovechar al máximo el nuevo mapa del comercio. Nuestra ubicación estratégica, infraestructura especializada y experiencia en operaciones de nearshoring nos permiten ofrecer soluciones personalizadas para cada etapa de tu cadena de suministro.











